viernes, 25 de febrero de 2011

Reset

Si llegas agotada al viernes de una semana dura corres el riesgo de pensar demasiado. Puede que te replantees decisiones que ya no tienen remedio, que mires hacia atrás y te des cuenta de la cantidad de cosas que han cambiado para mal, de las oportunidades que has desperdiciado y de la gente que te ha fallado. Es peligroso no ser capaz de ver más que lo oscuro y que eso haga desaparecer las ganas de trabajar y de esforzarse. No te dejes llevar por esa sensación negativa, acuérdate de la gente por la que merece la pena hacer esfuerzos y busca una solución.
Resetea.

Date una ducha, métete en la cama sólo a medio vestir y con el pelo mojado y échate una siesta de tres horas. Cuando te despiertes, por supuesto sin alarmas de por medio, levanta lo justo la persiana, asegúrate de que poner el pie derecho el primero en el suelo, enciende un par de velas y haz té. Ordena el cuarto, péinate y date crema hidratante, enciende el ordenador y escucha un par de canciones de esas que sólo tú sabes cuánto te cargan las pilas. Esto ya es otra cosa.

Olvídate de todos los imbéciles que hay por el mundo pues ninguno se merece que durante unas horas hayas estado a punto de bajarte de la cresta de la ola a la que te subiste en septiembre. Sigue de subidón, hasta ahora te ha ido bien. Trabaja, sabes que hay gente que se lo merece, y sonríe, que también sabes que hay gente a la que le gusta que lo hagas. Compra chocolate por si vuelves a oler un momento de crisis y recuerda que, entre otros, Amelie y Sabina siempre estarán ahí para hacerte compañía una tarde.

jueves, 27 de enero de 2011

Envidia

Pero de la sana, no de la otra.
De la que te ayuda a querer ser mejor y a veces incluso a serlo.


=)

miércoles, 5 de enero de 2011

Martes =D

Pues a mí me gustáis mucho. Así, sin comparar ni nada.

domingo, 2 de enero de 2011

Y sólo es 2 de enero...

Llega un día en el que alguien te enseña una lección que ya aprendiste. Si esa persona es alguien que te apetece que te enseñe cosas y esa lección es aquélla que no viene mal recordar de vez en cuando merece la pena el mal rato. Kudura es la vida pero la luna es nuestra.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Que ser valiente no salga tan caro.

Hoy, un maestro (el de casi siempre) me ha recordado que estáis ahí y quiero que hoy el brindis sea por todos vosotros. Un brindis por los valientes, por esos que sonreís a toda costa incluso cuando a toda costa sería demasiado para cualquier persona. Por los que cuando caéis os levantáis más rápido que nadie para tender todas las manos posibles y ayudar a levantarse a los demás. Esos a los que a veces os gustaría tener cien brazos para abrazar a todo el que os rodea sin daros cuenta de que también necesitáis un abrazo, o dándoos cuenta, pero decidiendo darlo vosotros antes porque sabéis que sois más valientes y creéis que el vuestro siempre puede esperar.

Hoy me apetece abrazaros a mí porque estoy orgullosa de vosotros, porque os he visto ofrecer esas manos y dar esos abrazos y valen más que ninguno y porque además, más de una vez los he recibido yo. Porque ser valiente es difícil y es cierto que a veces sale caro pero lo que es seguro es que ser cobarde no vale pena. Porque os merecéis que el fin del mundo os pille bailando y porque no dejaré que el maquillaje (ni nada en el mundo) apague vuestra risa.

Gracias por existir.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Prueba superada

Hoy quiero proponer un brindis por esos días en los que el mundo está tonto y todo nos hace gracia. Esos en los que una mosca por el pasillo a las 7:15 de la mañana te saca la primera sonrisa del día y John Lennon a las 6:15 la útima de la "noche". Empiezo a dudar si es culpa del mundo o yo tengo algo que ver en ello pero me da igual.

Por si esto fuera poco, la primera prueba superada con éxito y en tiempo record. Que no pare el mundo, que no me quiero bajar.


viernes, 5 de noviembre de 2010

Ya tocaba...

Ya tocaban muchas cosas. Una de ellas era actualizar pero otra, y casi tan importante, era no tener necesidad de hacerlo para quejarme de la vida en general (para el señorito que se dé por aludido, la actualización moñas tendrá que esperar a que me den palos otra vez en febrero =P). Una buena racha desde aquel primer domingo de septiembre. Ya tocaba una convocatoria buena, hacer planes y cumplirlos y tener huevos a ponerse metas que hacen temblar piernas. Ir a donar sangre sola y tener un Bob Esponja y un vestido nuevo. Tomar un montón de café solo, merendar zanahorias, beber lambrusco y hablar en inglés pensando en mañana. Hacer un montón de fotos de cada rincón siendo completamente consciente de que esto es el comienzo de un fin. Ya me tocaba volverme seria y crecer a la vez que beber tequila porque me siento bien, tener tiempo para todo y ganas de aprovecharlo y disfrutar cada segundo, aunque sean segundos de mecánica clásica.

Llevaba mucho días queriendo dar señales de vida por aquí y sin saber cómo pero qué mejor día que hoy, qué mejor día que un cinco de noviembre. Recuerden, recuerden...

domingo, 5 de septiembre de 2010

Primer domingo de septiembre...

Otro verano que se escapa sin que me dé tiempo a pensar todo lo que he hecho desde el 28 de junio. En pleno tercer periodo de exámenes del año, con las fiestas demasiado recientes y la herida de haberme perdido 5 días demasiado abierta sólo soy capaz de hacer una reflexión inteligente: debería haber más veinticincos de agosto a lo largo del año y una semanita o dos de relax (e incluso estudio si es necesario) entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre. He dicho.

lunes, 16 de agosto de 2010

El otro día algo me recordó que ir contracorriente no tiene por qué significar ir en la dirección equivocada.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Soy mayor.

Todavía hago pulseras de lana y tengo una infinidad de muñecos sobre la cama pero soy mayor. Sigo jugando con mi hermana pequeña pero ya no a las muñecas. Retraso todo lo posible el momento de hacer la cama y protesto cuando mi madre pone lentejas para comer pero he crecido. Sigo yendo a los mismos sitios que cuando tenía quince años y con la misma gente e incluso sigo bebiendo la misma cerveza y el mismo calimotxo que entonces. Podría decirte de memoria muchísimos diálogos de películas de Disney e incluso cito algunas frases cuando alguien dice palabras clave como conquistador, peligro o borrego, y he esperado con más ansia que ningún niño el estreno de Alicia o Toy Story 3 pero las cosas son diferentes. Aunque pueda ver lo que me rodea como un juego de niños, lleno de personajes, decisiones e historias y, por supuesto, un poquito de azar, sé que yo decido, que yo pongo las normas. Sobre todas esas pruebas, preguntas, verdades, atrevimientos y besos, ahora que soy mayor, yo tengo la última palabra y si no quiero, si no me gustan tus normas, no juego. Hay muchos juegos y muchos niños con los que jugar.