miércoles, 18 de noviembre de 2009

Citas (I): El Principito.

Si uno se deja domesticar, corre el riego de llorar un poco...

miércoles, 21 de octubre de 2009

Bailemos

Algunas veces ocurre que quieres decir cosas pero crees que es muy tarde. El problema es que mientras te lo piensas el reloj sigue corriendo y con él esa sensación crece y todo se hace más difícil. Una vez me ocurrió y, escondida tras un escudo de papel, escribí en vez de hablar. Qué fácil y qué difícil es agarrar un teléfono con fuerza...

¿Escribir?, ¿para qué? Solamente para hacer un “Guardar como” y enterrar esas palabras nunca dichas con una ligera sensación de mejora sólo por haber sido capaz de expresarlas.

Al final lo superé, todo quedó dicho con un pelín de ayuda del tequila. Dicen por ahí que más vale tarde que nunca así que tú sabes que esto es tuyo, que lo siento y que quiero bailar contigo.

sábado, 10 de octubre de 2009

I miss you

Creces, maduras, cumples años, vives lejos de tus padres, ya no estudias filosofía por obligación, no vuelves a las cuatro a casa pero un día en el cuarto que tú misma has desordenado y decorado a tu gusto, sentada sobre una silla que tú te has comprado en Ikea te das cuenta de que los dieciséis años te persiguen. Entre las cuatrocientas y pico canciones que has puesto a sonar aleatoriamente un poco hasta los cojones de la publicidad de Spotify suena Blink-182 y te das cuenta de que podrías seguir incluyendo I miss you entre tus canciones favoritas. De hecho te das cuenta de que te sigue poniendo la carne de gallina...



Lo dicho…

miércoles, 7 de octubre de 2009

La ciencia española no necesita tijeras.

Igual que a una palabra no debería frenarla un muro, ni a una idea destruirla una bala, a una mente brillante no debería sugetarla el dinero.


(Esto es parte de una iniciativa contra el recorte del presupuesto del I+D que comenzó en twitter y se extiende por los blogs a gran velocidad. Para saber más leer aquí.)


jueves, 17 de septiembre de 2009

Match Point

“Aquel que dijo más vale tener suerte que talento, conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuantas cosas se escapan a nuestro control. En un partido hay momentos en que la pelota golpea el borde la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia adelante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte sigue adelante y ganas o no lo hace y pierdes.”


Últimamente todas las pelotas que juego caen hacia atrás...


lunes, 7 de septiembre de 2009

Caro regalo...

A falta de menos de una semana para terminar los exámenes y para poder decir a gusto “lo hecho, hecho está”, siento una extraña necesidad, necesito algo que nadie puede darme estos días y que cada vez me parece más una carencia importante, una necesidad vital.
Necesito tiempo, pero tiempo en blanco para pintorrojearlo como yo quiera. Horas y horas sin obligaciones para poder hacer nada sin remordimientos. Un par de tardes enteras, vacías, para poder perderlas sin compromiso. Tiempo para poder leer, escribir, ver la tele, escuchar música, dormir, mmm, dormir, sobre todo dormir y mirar a ninguna parte con la mente completamente en blanco (especialmente sin potenciales ni peonzas).

Me gusta hacer cosas pero a veces uno siente la necesidad de no hacer cosas y después de un tiempo haciendo lo que tenía que hacer necesito tener que no hacer hasta aburrirme de ello, hasta que me duelan los riñones de estar tirada.

Supongo que a nadie le sobran un par de horas para regalármelas. Caro regalo, el tiempo, pero dentro de unas ciento y pico horas más estrujando mi cabeza voy a tener un puñadito de ellas para mí (espero que sea un saco más que un puñadito), para hacer lo que más me apetece hacer, nada.

viernes, 21 de agosto de 2009

Personajes (I): Leonard Matlovich.

Puede que algún día me dé por hacer una colección de historias reales de personas dignas de ser conocidas. Ayer, curioseando sobre el Vietnam (curiosidad fruto de haber visto El cazador de Michael Cimino), encontré la historia del sargento Leonard Matlovich, expulsado del ejército norteamericano en 1975 por confesar su condición homosexual. Estoy segura de que no fue el único que sufrió este tipo de discriminación pero lo que me llamó la atención fue el epitafio que dejó en su lápida en el Congressional Cemetery de Washington D.C.

"Cuando estuve en el ejército me dieron una medalla por matar a dos hombres y me expulsaron por amar a uno".

lunes, 17 de agosto de 2009

=D

Sólo algunas cosas pueden hacerte sentir mil cosas a la vez y unas tan distintas de otras que incluso parece absurdo. Emoción y nervios frente a seguridad y confianza, enfado y quince segundos después alegría, desesperación e incluso ganas de venganza y todo ello aliñado con un agradable dolor de garganta. Gracias por ser esas cosas, por haberlo sido y por haber vuelto a serlo este fin de semana.

Y enhorabuena hijos de puta ;)

martes, 11 de agosto de 2009

¡¡Una ración de fotolog marchando!!

Aunque la idea de que esto parezca un fotolog no me gusta demasiado a veces hay gente por ahí que se merece que hagas ciertas cosas. De vez en cuando es importante recordar que aunque el señor tuenti nos diga que tenemos cuatrocientos y pico amigos, los de verdad pueden contarse con los dedos de la mano y estoy segura de que estarías ahí aunque sólo tuviese tres dedos, así que nena, muchas felicidades.


Primero fueron juegos de princesas, las meriendas de los jueves, alguna que otra trastada... Luego empezaron las borracheras, los cotilleos, las confesiones y cada vez menos horas pero más intensas. Recuérdame brindar en el próximo hidalgo fautsinero, aunque nos siente como una patada al estomago, porque sean muchos años más así o incluso mejor.


Esta foto supongo que no está en la lista negra de fotos que tenemos durante la etapa dura de nuestras vidas, jeje, así que, lo dicho, muchas muchas felicidades y a disfrutar de lo que nos queda de verano.


Disfruta de las vacaciones guapa, un besito y que cumplas muchos más.

jueves, 30 de julio de 2009

Un duendecillo con nombre de bruja

Os voy a contar una cosa que me pasó una vez hace menos de dos años. No recuerdo la fecha pero hacía frío (en todas partes menos en su cuarto). Hacía ya unos días que cuando andaba a mi bola por el pasillo me cruzaba con un duendecillo. Era un duendecillo muy bonito pero estaba triste. Los primeros días pensé que se le pasaría pero cada día se borraba más su sonrisilla y se hacía más pequeñito. Aquella noche no sé que pasó pero no quería verle llorar más, era demasiado pequeño y podía ahogarse así que lo levante del suelo y le pregunte qué le pasaba. Fueron seguro unas horas pero se me hicieron minutos. El duendecillo abrió su corazón como parecía que hacía mucho tiempo que no abría pero lo que empezó como un monólogo en el que yo sólo asentía se convirtió en un intercambio de problemas. Cuando decidió hablar conmigo no lo sabía pero le entendía mucho mejor de lo que pensaba. Aquello significó un antes y un después. Descubrí que el duendecillo también sabía sonreír y que era mucho más bonito que cuando lloraba. Desde entonces he pasado más de una tarde y más de una noche con él pero enseguida supimos transformar las lagrimas en cerveza. He aprendido muchas cosas con él pero hay algo que todavía no llego a entender. ¿Cómo puede caber en un cuerpecito tan pequeño una persona tan grande?

Recuerda que felices somos mucho más guapas y que nadie puede con nosotras.

Yo quiero contigo TODO, que no se te olvide, enana.