miércoles, 11 de agosto de 2010
Soy mayor.
domingo, 1 de agosto de 2010
Citas (V): Ezequiel 25:17
sábado, 17 de julio de 2010
Se acabó la función
Diez días geniales como simpre, gracias ;)
lunes, 21 de junio de 2010
A ese perfecto judas desde la J a la S
Llevas los 21 años que tengo enseñándome cosas y el sábado demostraste que vas a hacerlo unos cuantos más a pesar de haber llegado a los cuarenta y veinte. Yo no canto pero por tu culpa lo hice delante de una cámara. No sé cantar pero a tus tres mujeres las conozco como si fueran mías.Una vez, como Jimena, tuve un sueño el martes que viene y todavía luzco los tatuajes de un pasado bucanero. Busco un encuentro que me ilumine el día y no hallo más que puertas que niegan lo que esconden. Yo tampoco sabía que la primavera duraba un segundo pero por tu culpa quiero tumbarme al sol cuando llueva. Gracias a ti he sabido que la verdad es sólo un cabo suelto de la mentira y la muerte sólo la suerte con una letra cambiada.
También suelo levantarle la falda a la luna y aunque hoy no me importaría meterme a las siete en la cuna del mar a roncar no pienso pedir pastillas para no soñar porque al final ganará el “quiero” la guerra del “puedo” y el fin del mundo me pillará bailando. Algunas veces vuelo y otras veces me arrastro demasiado a ras de suelo pero si piso cristales serán de Bohemia.
Queremos que tus poesías y tus consejos sigan haciéndonos llorar en el asiento de atrás del coche y que nos den las diez y las once cada 19 días y 500 noches escuchando tu arte. Recordaremos que el agua apaga el fuego y que en historias de dos conviene a veces mentir, que ciertos engaños son narcóticos contra el mal de amor y buscaremos nuestro sálvese quién pueda.
Prometo aprender a vivir sobre la línea divisoria y que no me impedirán galopar los ladridos de los perros. Prometo que si en algún paso de cebra la encuentro le diré que le has escrito un blues.
Gracias por cada sílaba y por haber conseguido escribir la canción más hermosa del mundo tantas veces.
martes, 1 de junio de 2010
"Siga las flechas azules señor Quincampoix"
Ayer miré alrededor, a mi derecha y a mi izquierda, arriba y abajo, y vi a la gente crecer. Unos acaban la carrera, otros el bachiller y otros trabajan. Unos se marchan y otros se quedan a llevar a cabo sus grandes planes. Algunos se van al extranjero mientras otros vuelven a casa y otros tantos simplemente viajan. Están los que han crecido demasiado, los que ya cambian pañales y los que me hablan de la universidad mientras yo les compro un chupachups. Algunos con alguien y otros con todos pero ninguno quieto mirando lo que hacen los demás. Ninguno. Ya no quiero estar parada soñando, ahora quiero seguir las flechas azules. sábado, 29 de mayo de 2010
Citas (IV): El imaginario del doctor Parnassus
O mejor, ¿pueden ponerle precio a sus sueños?"

domingo, 23 de mayo de 2010
Palabrejas (I):
miércoles, 12 de mayo de 2010
Si un día... (I)
Si un día llegas a casa absolutamente convencido de que dos horas en un despacho escuchando batallitas han podido ser más productivas que todo un verano de estudio te jodes.
lunes, 3 de mayo de 2010
El mío sin tomate, por favor.
martes, 6 de abril de 2010
¿Eres la persona favorita de alguien?
Resulta difícil pues cada persona que podría elegirte como su persona favorita se te ocurre acompañada de otra que podría quitarte el puesto en su elección. En mi caso por ejemplo, podría decir que lo soy de mis padres pero tengo una hermana a la que ayer dieron el trozo más grande de tortilla de patata. Una madre lo podría decir de su hijo pero entramos en el clásico “¿a quién quieres más, a mamá o a papá?” y de nuevo aparecerían las dudas.
Para nada considero frustrante no encontrar una respuesta a la encuesta pues yo misma no sé elegir a mi persona favorita entre una pequeña lista de candidatos afortunados. ¿Y tú?, ¿eres la persona favorita de alguien? Lo más que puedo hacer por ti es darte alguna idea de posible respuesta a través de este corto de Miguel Arteta escrito por Miranda July que me llevó a pensar en todo esto.
No sé tú, pero yo optaré, como el tercero, por la respuesta evasiva con un sencillo, “lo siento, yo no voto” .
